Dos sillas prestadas
En 2012 Marcos abrió en la calle 24 con dos sillas que le prestó un amigo y un cartel pintado a mano. La primera semana atendió a once personas. La segunda, a treinta y cuatro. Nunca hemos hecho publicidad: lo que trae gente aquí es que alguien salga a la calle con un buen corte y le pregunten dónde se lo hizo.