Saltar al contenido
MBookTimeReservas

Reservas para barberías y barberos

Nosotros

Una silla, una conversación, un corte que dura.

01

Dos sillas prestadas

En 2012 Marcos abrió en la calle 24 con dos sillas que le prestó un amigo y un cartel pintado a mano. La primera semana atendió a once personas. La segunda, a treinta y cuatro. Nunca hemos hecho publicidad: lo que trae gente aquí es que alguien salga a la calle con un buen corte y le pregunten dónde se lo hizo.

02

El tiempo no se recorta

Un corte clásico son cuarenta y cinco minutos porque cuarenta y cinco minutos es lo que dura hacerlo bien. Nunca metemos dos citas donde cabe una. Por eso a veces no hay hueco para hoy, y por eso cuando lo hay, es tuyo entero.

03

Se aprende mirando

Los cinco barberos de la casa han pasado por al menos seis meses de banqueta al lado de alguien con más años. No contratamos por currículum: contratamos por cómo sostienen la tijera el primer día y por cómo escuchan al cliente el segundo.

Cómo trabajamos

Precio en la puerta

Lo que ves en la carta es lo que pagas. Sin recargos por pelo largo, por barba densa ni por venir un sábado.

Herramienta limpia

Peine y tijera se desinfectan entre cliente y cliente. La navaja es de hoja desechable, siempre, sin excepción.

Sin conversación forzada

Si vienes a hablar, hablamos. Si vienes a callar cuarenta minutos, también. Solo tienes que decirlo al sentarte.

Tu hueco es tuyo

Si reservas a las seis, entras a las seis. Si nos retrasamos más de diez minutos, el servicio va a mitad de precio.